Semana de las Hermanas Católicas

Historia de servicio, futuro de posibilidades

 


Sirviendo a los enfermos

Separadas por continentes y por más de un siglo, las Hermanas Mary Baptist Russell y Karen Schneider están conectadas por un hilo de la Misericordia y una tradición al cuidado de la salud que representa lo mejor de lo que una Hermana de la Misericordia puede y debe ser.

Una de ellas sabía solamente que quería ser una Hermana de la Misericordia y se encontró, sin ninguna capacitación formal, cuidando a pobres y desamparados a través de las epidemias de cólera y tifus en Irlanda y San Francisco. La otra se sintió llamada a ser médica y le preocupaba que eso significara ignorar su llamada a ser religiosa (o viceversa); un brote de paludismo en Guyana puso a prueba sus habilidades, pero afirmó su decisión de ser a la vez hermana y médica.

Desde la fundación del primer hospital de la Misericordia en Pittsburgh en 1847 hasta los actuales centros de cuidado a largo plazo, centros de rehabilitación y centros de atención y de extensión familiar, las Hermanas de la Misericordia han atendido las necesidades médicas y siguen haciéndolo en todos los Estados Unidos, Belice, Guam, Guyana, Perú y Filipinas....Leer Más

 


Dos educadoras de la Misericordia

Les presentamos a dos brillantes educadoras de la Misericordia, cada una con una fuerte presencia.

La Madre Borgia Egan, fundadora de la Universidad Mercyhurst en Erie, Pennsylvania, no sólo medía 1,80 m. de altura con el hábito que llevaban las Hermanas de la Misericordia en la América de los años 20, sino que también atraía a la gente con su personalidad e ingenio.

Hermana Mary McCarthy, presidenta, directora y decana de estudios de Mercy High School en Middletown, Connecticut durante los últimos 45 años, se destaca tanto por su estilo para vestirse, conocida por llevar zapatos y trajes de colores, como por su liderazgo alegre y sensato.

Ambas mujeres han usado su intelecto, voluntad y encanto para hacer de la educación de la Misericordia una fuerza transformadora en la vida de innumerables jóvenes. Cada una a su manera ha promovido la misión de la fundadora de las Hermanas de la Misericordia, Catalina McAuley, cuyo ministerio con la gente empobrecida en el siglo XIX en Dublín, Irlanda, la convenció de que la educación es clave para la dignidad y la integridad humanas....Leer Más

 


Respondiendo a necesidades no cumplidas

Cuando las Hermanas de la Misericordia profesan sus votos, profesan un cuarto voto que les es propio: el voto de servir a los necesitados.

Ese servicio podría llevarlas por Europa occidental, a un hospital deplorable en Turquía para cuidar soldados agonizantes.

O a la frontera de Paraguay y Argentina, un semillero de trata de personas, para cuidar a las víctimas de la violencia y para desafiar a la peligrosa cultura del machismo.

O a las calles de Sacramento, California para acompañar a las personas sin hogar.

Donde sea y cuando sea que la Misericordia llame, las Hermanas de la Misericordia responden....Leer Más